La Sociedad Limitada es la forma jurídica que eligen casi todas las startups españolas: responsabilidad limitada al capital aportado, capital mínimo de 1 euro desde la Ley Crea y Crece (aunque en la práctica se recomienda 3.000 euros para evitar la responsabilidad solidaria de los socios hasta alcanzar esa cifra) y estructura reconocible para inversores.
1. Certificación negativa de denominación social. Se solicita al Registro Mercantil Central con hasta cinco nombres por orden de preferencia. Tarda entre 1 y 3 días hábiles y cuesta unos 16-20 euros. Reserva el nombre durante 6 meses.
2. Cuenta bancaria y aportación del capital. Se abre una cuenta a nombre de la sociedad en constitución y se ingresa el capital. El banco emite un certificado de desembolso. Si aportas bienes en lugar de dinero, necesitas describirlos y valorarlos en la escritura.
3. Estatutos sociales. Aquí es donde se juega el futuro de la compañía: objeto social amplio (incluye desarrollo de software e inteligencia artificial), órgano de administración (administrador único es lo más ágil), régimen de transmisión de participaciones y mayorías reforzadas. Si prevés entrada de inversión, pide a un abogado estatutos "VC-friendly" desde el inicio: rehacerlos después cuesta más.
4. Escritura pública ante notario. Con la denominación, el certificado bancario, los estatutos y el DNI/NIE de los socios. Coste orientativo: 150-300 euros. El notario puede solicitar el NIF provisional en el mismo acto.
5. Liquidación del ITP-AJD. La constitución de sociedades está exenta, pero hay que presentar el modelo 600 en la Comunidad de Madrid.
6. Inscripción en el Registro Mercantil de Madrid. Entre 5 y 15 días hábiles. Coste orientativo: 100-200 euros. Con la inscripción, la sociedad adquiere personalidad jurídica plena y se obtiene el NIF definitivo.
Vía rápida: CIRCE / PAE. A través de un Punto de Atención al Emprendedor puedes tramitar el Documento Único Electrónico y constituir la SL en 24-48 horas con estatutos tipo. Es más rápido y barato, pero los estatutos estándar suelen quedarse cortos si vas a levantar una ronda.
Coste total realista: entre 400 y 900 euros por la vía notarial clásica, más los honorarios de asesoría si delegas el proceso.